
Sueños de revolución
y doctor de profesión
niños pobres en su pieza
esperan ser atendidos
por el gran Ingalinella
el vecino más querido
Comunista y rosarino,
luchador incansable
hacen falta esos gritos
de la izquierda inquebrantable
Al doctor Ingalinella
no pudieron doblegar
y en cada rincón resuena
la lucha por la verdad
Un pueblo oprimido
que no quiere luchar
es un corazón herido
que no para de sangrar
Por el gran Ingalinella
y tantos otros recordar
sus ideas han marcado
una forma de pensar
Artículo publicado en Rosario/12 en la memoria de Juan Ingalinella, por Sonia Catela.
No hay comentarios:
Publicar un comentario